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Notas sobre la Transicion

Notas sobre la transición

Cuestiones resueltas

Como bien sabemos el caballo es mucho más que sus pies, y aunque la salud de éstos mejorará y mucho la condición del caballo, no lo arreglará por completo. Aprovechando que últimamente hay más apertura en cuanto a la mejora de las condiciones de vida y los tratamientos holísticos, además de encontrar centros donde las instalaciones respetan el espacio necesario, empezamos con este artículo una serie sobre la transición.

Todo empieza por uno mismo, es hora de que el propietario exija para su animal de compañía los mejores sistemas y profesionales para su bienestar.

Aunque hoy en día hay mucha información sobre el tema de la transición del caballo descalzo parece ser que cuando nos decidimos a sacar herraduras, nos asalta una sensación de que tiene que ir bien a toda costa, y así como la velocidad sin control lleva al desastre, tratar los pies sin conocimiento puede llevarnos al fracaso, con el consiguiente sufrimiento inútil del caballo. Unas cuantas preguntas  se formulan llegando al caso:

 

¿Cuánto tiempo durará el periodo de transición para mi caballo?

En su mayor parte, esto depende de la calidad y de la frecuencia del recorte, cantidad de movimiento, dedicación del propietario, el grado de patología o la deformación, además de los factores ambientales existentes así como la alimentación. Si cualquiera de estos aspectos entorpece la rehabilitación del pie, el periodo de transición puede durar mucho tiempo. Dependiendo de lo afectados que estén los cascos, una rehabilitación puede durar de tres días a dos años, lo que es mucho, pero por lo general debería estar entre dos y seis meses. Sabiendo que el caso se regenera por completo al cabo del año más o menos, salvo casos excepcionales, nunca una transición debería ir más allá de ese tiempo.

 

¿Cuándo quito las herraduras?

Antes de quitar las herraduras, deberíamos preguntarnos qué nos motiva para quitarlas, si por una moda, mejorar en la competición como es el caso del Raid, o porque nos han comentado que le funciona a nuestro amigo Antonio.

¿O porque realmente sabemos qué es lo que queremos hacer, nos hemos informado y estamos convencidos de darle una nueva vida saludable a nuestro caballos?

                Debemos analizar cuál es la historia de nuestro caballo, si lleva mucho tiempo con nosotros es fácil, pero si lo tenemos desde un corto espacio de tiempo, puede que las condiciones en las que estaba no fueran las óptimas, en cualquier caso, saber qué tipo de cuidados tenía, qué tipo de entorno, o cuál era su alimentación, nos ayudará para saber qué es lo que hay que cambiar a partir de ahora.

La dieta  y las estructuras del casco. De entrada tenemos dos pilares importantes donde focalizar nuestra atención. Deberíamos optar por proporcionar una dieta natural al caballo, es más, nos será de ayuda antes de desherrar. Una dieta equilibrada ayudará al fortalecimiento de las estructuras y empezaremos con buen pie.

Nuestro caballo doméstico puede parecer muy diferente de su homólogo salvaje, pero millones de años de evolución y adaptación a un entorno específico no se deshacen en unos pocos cientos de años de crianza selectiva. Nuestros caballos tienen una apariencia muy diferente, pero el funcionamiento metabólico sigue siendo el mismo y por supuesto los pies son parte de este. Así que el punto es que si no queremos dañar los pies de nuestro caballo, hay que tratar de hacer sus dieta lo más cercana a lo que sería en su estado natural dentro de nuestras posibilidades.

¿Cuál es la dieta natural del caballo?

Los caballos evolucionaron en las llanuras de Asia y Europa del Este. Los únicos que quedan realmente salvajes en su hábitat original son los caballos de Przewalsky, el caballo salvaje de Mongolia.

 

Esta estepa o el hábitat mesetario se caracteriza por sus extensas llanuras con pastos de tipo paja  o arbustos, que pueden ser abundantes, pero tienen poco valor nutritivo, debido a la tierra infértil, muy diferente de la hierba verde y rica, que la mayoría de los caballos domésticos pasturan en América y Europa. Por ello, el caballo, no se desarrolló para metabolizar grandes cantidades de azúcares o hidratos de carbono, sino que evolucionaron para tener una digestión increíblemente larga, con el fin de poder conseguir toda la nutrición posible, del forraje con un valor nutricional muy bajo.

Eliminar el azúcar de la dieta semas antes de quitar las herraduras nos ayudará en numerosos casos con problemas de sensibilidad. Una dieta basada en forraje de calidad y bajo en azúcar sería lo ideal, si tuviésemos además la posibilidad de cambiar los tipos de forraje, heno, durante un año, mucho mejor, esto estimula el intestino y su flora y por extensión su sistema inmunitario, así al intestino lo “empujamos” a ser más eficiente, a la hora de obtener energía a partir de la fibra, en lugar de los carbohidratos, ya que crea el entorno adecuado, para la flora intestinal que fermente la fibra, en lugar del entorno ácido creado en una dieta alta en azúcar que inhibe estas bacterias.

Por lo tanto, es esencial dar un enfoque holístico, las herraduras enmascaran posibles daños en los pies, causados por problemas metabólicos, estos se tienen que minimizar al máximo para tener éxito en nuestro empeño. Tenemos que empezar a cerrar un círculo positivo desde el primer día, cualquier solución que sea saludable, no solo repercutirá en los pues, sino en todo el caballo.

 

LOS PIES Y SUS ESTRUCTURAS

 

Como sabemos, los pies de los caballos tienen una estructura altamente especializada, con un mecanismo evolucionado, para satisfacer las altas exigencias de la vida del caballo salvaje. Los pies de los caballos salvajes tienen que ser lo suficientemente fuertes como para llevar su peso ( alrededor de media tonelada o más ) sobre todo tipo de terreno, a menudo, rocoso y empinado. El casco debe ser capaz de crecer para reemplazar el material desgastado, mientras que al mismo tiempo, deben conservar una forma particular que permite que toda la pierna, que consiste en varias articulaciones, estructuras, con ligamentos complejos y tendinosos, permanecer en equilibrio dinámico. Este equilibrio no solo es importante para mantener un sistema músculo-esquelético sano, sino que también desempeña un papel importante, para facilitar el bombeo de la sangre de regreso al corazón. Sus pies también deben ser lo suficientemente sensibles para que sientan su camino además de las diferentes vibraciones del suelo, etc. Los cascos y el funcionamiento de sus estructuras son un prodigio de la naturaleza. Enumerar todas las cualidades y capacidades daría un par de libros.

Cuando se nos plantea la idea de dejar a nuestro caballo descalzo, no podemos pasar por alto un pequeño análisis, no solo de las estructuras, también de cuál ha sido su historia de los pies de nuestro animal: herraduras ¿Cuánto tiempo? Ha sido un caballo con movimiento o más bien a estado confinado… La ayuda de un profesional será necesaria en muchos casos. Éste evaluará el pie y sus estructuras, trazando un plan de rehabilitación y si es necesario dar los consejos pertinentes sobre alimentación y entorno.

 

ESTRUCTURAS A TENER EN CUENTA

 

Ranilla

Tendría que ser ancha, densa, potente y libre de infecciones. Cuando sacamos las herraduras a menudo no suele ser así. Por lo tanto intentaremos lentamente dándole más protagonismo en primer lugar sanándola. Esta debería estar en contacto con el suelo o secundariamente con el peso de la pisada, hay que tener en cuenta que una ranilla poco desarrollada es sinónimo de un cojín digital pobre, ambas situaciones fomentan la sensibilidad.

Cartílagos laterales

Estas dos estructuras son esenciales también para una buena gestión del impacto y la función hemodinámica del pie, están formadas por fibrocartílago y de no estar calcificados son sensibles a la presión y por lo tanto al crecimiento. Tanto para la ranilla como para los cartílagos, ejercicios al paso de trabajo en diferentes terrenos, así como añadir ejercicios latero mediales como ochos o serpentinas ayudarán a su desarrollo, la distorsión del casco sano es esencial para el crecimiento y salud de todo el pie. Pero recordar que menos es más, la paciencia y la estrategia serán nuestros aliados.

Los talones

A menudo, años de herraje atrofian los talones, estos son la primera estructura en tocar el suelo en el momento de la zancada, también tienen una relación directa con la ranilla y obviamente con los cartílagos que están bajo ellos, por tanto, unos talones con una buena superficie de impacto, ayudarán a la dispersión y gestión de la energía, ya una buena salud de las estructuras adyacentes, por el contrario sin este soporte sano, la sensibilidad en la zona palmar del casco será evidente.

 

Ahora exponemos algunos ejercicios básicos para recuperar estructuras, teniendo en cuenta no saltarnos la parte de nutrición, pensar en global. Éstos se harán siempre de menos a más y siendo constantes. Todo ejercicio con el caballo dará resultado con constancia y paciencia. Con dolor no hay crecimiento, así si las estructuras están muy dañadas daremos el tiempo necesario para que puedan crecer.

La tabla que se muestra a continuación es una sugerencia para caballos sin problemas, en un entorno de mantenimiento del pie. Existen diversas maneras de trabajar las estructuras. Está no sustituye los consejos veterinarios, del podólogo equipo o herrador.

 

Aire del Caballo

Posición del Jinete

Tipo de Suelo

Tiempo

Ranilla, pared, talones

Paso

Pie a tierra

Asfalto

20 min / día

Suela y ranilla

Paso

Pie a tierra

Arena blanda

20 min / día

Cojín digital y cartílagos

Paso

Pie a tierra

Suelos irregulares

20 min / día

 

 Descalzo, sin duda, es lo mejor para el caballo. Pero no puede ser lo mejor para todos los propietarios. Si nuestro caballo puede o no andar descalzo en realidad no depende del caballo especialmente, depende de nosotros y de lo que es importante para nosotros. No hay caballos que “necesitan” herraduras por sí mismos, solo hay caballos que necesitan algún tipo de protección y cuidado para el casco y más dependiendo de lo que sus dueños hacen con ellos, en esto incluyo por supuesto alimentación y condiciones de vida. Así que nosotros somos el factor determinante de si nuestro caballos tiene “necesidad” de herraduras o no. Para algunos propietarios la preocupación principal es la salud y el bienestar de sus caballos y se ajustarán ellos mismos al ritmo del animal y a su mantenimiento además ajustarán también el modo en el que utilizan sus caballos: monta, doma, alimentación… en este caso más numeroso día a día, El Barefoot es adecuado para ellos. Pero para algunos propietarios la preocupación más importante es ser capaces de utilizar a sus caballos para cualquier uso que quieran y cuando quieran hacerlo. Para alguna gente es más importante el uso que se le da al caballo que el bienestar a largo plazo. Si esto de alguna manera nos describe, entonces un caballo descalzo es muy probable que no sea adecuado para nosotros.