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Tunel de la Engaña

 

El Túnel de la Engaña es una fantástica obra de ingeniería que nunca llegó a utilizarse para el fin con el que fue construido: la estructura del túnel se terminó pero las vías del tren no se instalaron. Se encuentra entre los municipios de Pedrosa de Valdeporres, en Burgos y Vega de Pas en Cantabria. Tiene una longitud de 6.976 metros, siendo el más largo de la península hasta la inauguración del túnel de Barcelona (11.700 metros) y el de Madrid Atocha-Cuatro Vientos (9.664 metros).

 

 

El proyecto completo estaba previsto finalizarse en 52 meses pero la obra se prolongó hasta los casi 18 años, sin que finalmente llegara a inaugurarse. Pero concretamente el tiempo diseñado para el levantamiento del túnel era de cuatro años y medio, aunque finalmente se tardaron casi 8. La construcción comenzó por la puerta sur, en Burgos, aunque unos meses después se iniciaron las obras por la entrada norte, llegando a avanzar en las perforaciones casi 8 metros al día.

 

 

Aunque no hay datos certeros del número de personas que trabajaron en las obras del túnel, todo hace indicar que fueron un total de 700 personas, la mayoría presos republicanos de dos centros penitenciarios cercanos. Las jornadas de trabajo eran de 12 horas por lo que alrededor de las perforaciones se crearon dos poblados en los que vivían los obreros.

 

 

El Túnel de la Engaña se construyó para atravesar parte de la Cordillera Cantábrica y facilitar el movimiento ferroviario entre Santander y Valencia. Era uno de los 9 túneles diseñados en los planos, aunque tan solo se llegaron a construir 6.

El proyecto quedó cancelado en 1959 cuando tan solo restaban 50 kilómetros para terminar. Aunque no haya tenido el uso para el que se construyó, lo cierto es que desde entonces ha servido para muchas cosas. Muchos camioneros lo atravesaron cuando el puerto del Escudo estaba cerrado, y para muchos ciclistas se convertía en un punto de interés para las rutas organizadas por la zona. Pero la nula conservación de la infraestructura propició que en 1999 un derrumbe en el metro 2.800 bloqueara el paso a grandes vehículos, quedando en la actualidad intransitable (excepto a pie) y con peligro de futuros hundimientos.

Descartado el uso como vía ferroviaria, han sido varios los proyectos presentados para la recuperación de este conjunto de túneles que nunca llegaron a desempeñar el uso para el que fueron construidos. El teleférico de Vega de Pas pretende aprovechar 2.5 kilómetros del trazado pero de momento ninguno perteneciente al Túnel de la Engaña.

 

 

Aunque actualmente no hay ningún aprovechamiento turístico de la zona, lo cierto es que ese halo fantasmal que lo rodea y la historia que gira alrededor de él, lo ha convertido en un atractivo más que interesante para los viajeros. Visitar las estaciones de tren que nunca se llegaron utilizar e incluso entrar en el interior del túnel, a pesar del riesgo de derrumbe es una actividad muy atractiva.

Si en tus planes vacacionales o de fin de semana entra pasar unos días en Cantabria o Burgos, de verdad que te recomendamos hagas una visita a este lugar, te sorprenderá.